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nb122017aUn equipo de investigadores israelíes de la Universidad de Bar-Ilan ha identificado una enzima que apoya la supervivencia y la diseminación de las células cancerosas metastásicas.

El Prof. Uri Nir y sus colegas acaban de publicar su investigación en la revista Nature Communications. El equipo descubrió la existencia de la enzima, llamada FerT, en las mitocondrias generadoras de energía en las células cancerosas que no pudieron

encontrar en las mitocondrias de las células normales.

Cuando apuntaron a la enzima en el laboratorio, las células malignas no produjeron energía y murieron. Luego, el equipo comenzó a buscar la enzima en otras

partes del cuerpo y la detectó en una sola célula específica, nada menos que células espermáticas.

“Al igual que las células metastásicas, los espermatozoides son únicos porque pueden generar energía en condiciones muy duras. Una vez que han entrado en el canal de parto femenino, producen y gastan enormes cantidades de energía en condiciones muy extremas o anormales”, explicó Nir. “Descubrimos que las células cancerosas metastásicas muy agresivas buscaban e identificaban esta proteína específica del esperma, aprendieron cómo producirla y la aprovecharon para aumentar el poder de sus mitocondrias y producir energía en condiciones muy

duras. Hemos demostrado que el espermatozoide no solo inicia la vida, sino que también lleva consigo el potencial para terminar la vida”.

Utilizando enfoques químicos y robóticos avanzados, el equipo desarrolló un compuesto sintético que se puede administrar por vía oral o por inyección a animales o humanos. Esperan continuar con los ensayos clínicos de Fase 1 en 18 meses.

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